viernes, 3 de enero de 2014

No se trata de Ítaca. ¿Proceso Vs resultado?


Cuando empiezo a entrenar a alguien y me pregunta si creo si podrá clasificarse para Kona o hacer tal marca me hace mucha gracia. La pregunta en sí es poco menos que absurda, es imposible predecir tal cosa para la gran mayoría de los casos incluso en el supuesto de que todo fuera a la perfección, cosa que raramente ocurre. Incluso si te viene un talentazo como Noya con esa pregunta mi respuesta sería que mucho se tienen que torcer las cosas para que, en el supuesto mencionado de Kona, no se clasificara, pero que nadie está a salvo de que las cosas se tuerzan mucho. En mi caso, sin ir más lejos, las cosas se han torcido tanto en el último año que casi he hecho ya los 360º y debo estar a punto de tomar el camino bueno otra vez. Así pues la pregunta, para la información que se quería obtener originalmente es poco productiva, pero refleja claramente que no se tiene la actitud correcta.



Hoy en día parece que se valora demasiado el resultado, que, no nos engañemos, no deja de ser importante. Nuestros trabajos, nuestros estudios, la continuidad de nuestros proyectos dependen en gran medida de los resultados. El problema está en cuando olvidamos que los resultados no llegan por arte de magia. Los resultados son fruto del talento y la circunstancia (poco podemos hacer ahí) y del proceso que nos lleva a ese resultado.


A menudo veo deportistas que olvidan el proceso e incluso a mí me sigue pasando alguna vez. Mismamente este año pasado, agobiado por los plazos para intentar estar en Kona en primer lugar y, posteriormente, intentando corresponder a mis patrocinadores con algún resultado más aparte de Niza, he descuidado el proceso, no he rehabilitado en condiciones mis lesiones y, siendo malo el proceso, no fueron mucho mejores los resultados. En este caso mío que comento el principal problema ha sido la falta de información, pero esa información que se debe a imponderables. Ahora, a toro pasado, desde luego que haría las cosas de manera diferente, pero si pudiera volver atrás en el tiempo, con la misma información, volvería a hacer lo mismo. No me reprocho nada por tanto, hice todo lo que estuvo en mi mano y, hoy, tengo mucha más experiencia que antes en lo relativo a las lesiones tras casi 10 años sin lesiones.


El problema es cuando deliberadamente se centra uno en el resultado, cosa que, como he dicho, sigo viendo a menudo. Dejemos de lado los mencionados imponderables, los llamemos mala suerte o variables fuera de control. Si asumimos que circunstancias y talento fijan nuestro potencial, lo máximo que somos capaces de hacer, la única manera de cumplir con dicho potencial será llevar acabo la mejor preparación posible, es decir intentar que el proceso sea lo mejor posible. Si nuestro potencial incluye poder clasificarnos para Kona un proceso bien llevado nos dará el billete. Si andamos con distracciones por el camino, pensando que el viaje es el destino y no andar el camino, es mucho más probable que el resultado sea malo. Por tanto, incluso si nos mueve una mentalidad "resultadista", lo más práctico es centrarse en el proceso. Si éste nos lleva o no a posibles metas es algo que habrá que evaluar por el camino, sin distraerse, sin dejar de trabajar bien, reajustando plazos si es necesario (que no conviene olvidar que, sobre todo en "lo nuestro", la continuidad a medio y largo plazo es lo realmente productivo). Lo que importa es que el mejor proceso nos va a llevar a ser nuestro mejor yo, que es lo que realmente importa.

Así, el que ande con grandes propósitos para este año, grandes ambiciones, grandes metas, quizá debe valorar que lo que realmente importa es cuidar el proceso, comprometerse y entregarse a él. El resto, marcado por el potencial y el bagaje previo, vendrá solo. Por tanto no es tanto "proceso Vs resultado" como "proceso para resultado".


4 comentarios:

edecast dijo...

Y para los anárquicos que el proceso nos resulta un poco exclavizante (si es demasiado metódico y riguroso) y que nos gusta tener algún "resultado" (aunque sea en la popular de nuestro pueblo)?

Pablo Villalobos dijo...

Gracias por la entrada Clemente, siempre he sido de tendencia intrínseca en mis motivaciones ;-)

Xavier Lopez dijo...

Muy buena entrada en el Blog, Clemente. Refleja de forma muy fiel y acertada esa importancia del proceso. El objetivo es importante, pero todo el camino que recorres y la forma en que se hace hasta poder llegar a la línea de salida es fundamental. Tus comentarios siempre son interesantes. Saludos.

Clemente Alonso McKernan dijo...

Gracias por los comentarios, siento no haberos comentado antes, por algú´n motivo no me llegaban al correo y no suelo entrar demasiado en el blog ni fijarme.

Edecast, al menos asegúrate de exigirte cuando salgas sin método y de descansar cuando tu cuerpo, metódicamente, te diga que "nanay" :)

Pablo, :)

Gracias, Xavier, una pena que tan tarde me haya dado cuenta de esto, incluso si eres resultadista, lo que importa es el proceso.

Un saludo