miércoles, 31 de julio de 2013

Lesiones, círculos viciosos y temporadas que se van.


He peleado casi 11 meses como gato panza arriba, pero al final perdí esta partida. Las lesiones o, más bien, una mala gestión de las mismas (por compromisos, prisas de calendario, una recuperación más lenta y engañosa de lo normal, etc...), me han ganado la partida aunque la peleé mucho.

El año pasado, tras descuidar un tanto la carrera a pie en una concentración en altura en la que principalmente hice bici (y menciono esto para recordar la importancia de un estímulo mecánico constante para la prevención de lesiones), me lesioné el tendón de aquiles a unas seis semanas de Kona. Se trataba de la típica lesión que no parece seria y que, por algún motivo que no se comprende fácilmente en el momento, no acaba de curar con el tratamiento que habitualmente lograría curarlo. Forcé para llegar a Kona, en parte porque ese era mi objetivo principal del año, y en parte porque la lesión me dejaba seguir haciendo y daba la sensación de ser una molestia pasajera... así hasta que se echó la prueba encima y esa tendinitis del aquiles iba ya camino de cronificarse si no cogía el toro por los cuernos.
Saliendo 1º del agua en Niza. (Foto Cortesía Thierry Sourbier, OnLineTri.com)
Un problema con estas lesiones que se prolongan excesivamente es que, pasada la fase aguda de la inflamación, se producen una serie de respuestas inflamatorias "más permanentes" que hacen que la recuperación sea más complicada y se prolongue de más en el tiempo, incluso con inactividad total. Fue lo único que conseguí prolongando esa lesión 6 semanas con intención de poder competir en Kona, que hasta entrado marzo no pudiera empezar a correr con continuidad decentemente.

Al no tener puntos para Kona 2013 me planteé repetir calendario, haciendo Sudáfrica y Frankfurt, así que empecé fuerte con la bici ya desde el mes de diciembre. Y es aquí donde empieza, sin saberlo, el problema de este 2013. Todos sabemos los beneficios del entrenamiento cruzado, y yo en enero y febrero ya estaba con cargas de bici considerables. Sin embargo, me vi, con marzo encima ya casi, sin haber corrido con continuidad y con un estado de forma general muy bueno. Cuando empecé a correr, gracias al entrenamiento cruzado, estaba muy en forma para correr rápido, pero mi aparato locomotor, en esas partes específicas que atañen a la carrera a pie, no estaba a tono por falta de estímulo mecánico tras 6 meses sin continuidad a pie. Consecuencia: tendinitis del tibial posterior de la otra pierna que había estado bien hasta entonces. Sudáfrica se caía del plan y clasificarse para Kona se complicaba.

A pesar de lo entrenado no me note bien en bici en Niza. (Foto cortesía Eric Legrand)
Aquí es donde entra en escena lo que ha constituído mi particular oasis en esta travesía por el desierto: Physio Consulting Center en Las Palmas. Tanto el Dr Ardines, traumatólogo, como Silvia Mejías, fisio, entraron en escena y, con mimo y ("¡ya lo siento!") paciencia, consiguieron "meterme en vereda" y para primeros de mayo pude arrancar poco a poco a correr otra vez. No tengo palabras para agradecer la ayuda ni para expresar la suerte que tengo de contar con un centro como éste, que entiende y atiende tan bien las necesidades del deportista, con nuestras prisas y particularidades como pacientes, al lado de casa y con tantas ganas de ayudar siempre.
Muy agradecido a http://www.physioconsultingcenter.es

En aquel momento la mejor opción me pareció ir a por Niza y Mt Tremblant para clasificarme para Kona, aunque no llegara bien a pie a Niza. A efectos de la temporada parecía la mejor idea para entrar en Kona en el segundo corte, pero a efectos de la rehabilitación, fácil es verlo a toro pasado, no fue lo mejor. Correr un IM con 5-6 semanas de carrera a pie sólo, de las cuales 2 son de puesta a punto y otras dos de ir subiendo volumen, no es la mejor idea desde el punto de vista del rendimiento, pero, aunque en ese momento parecía casi la única opción, desde luego era poco prudente para afianzar la rehabilitación. En la maratón de Niza hasta el Km 30 iba corriendo muy bien, pero en ese momento empecé a notar que la reactividad de la pierna lesionada empezaba a fallar, y cuando la musculatura falla en su función, el impacto de cada zancada va a parar a otras partes del aparato locomotor. Aunque no noté dolor en la lesión durante carrera ni en la semana posterior, a la semana de empezar a entrenar volví a notar molestias, molestias que acabaron unos días después con la recaída en la lesión.

La carrera en Niza fue una sorpresa, durante (para bien) y después (para mal) del IM :) (Foto cortesía Matt Dussartre)
Tras varias sesiones de tratamiento en Physio Consulting Center, casi sólo me faltaba dormir allí, llegamos a la conclusión de que, de ser posible llegar a Mt Tremblant, sería en muy precarias condiciones a pie y con unas probabilidad muy alta de recaer en la lesión otra vez, convirtiendo todo este embrollo en un circulo vicioso. Hasta ahora el origen funcional de la lesión no se ha corregido (lleva tiempo) y tratar la inflamación y favorecer regeneración de las estructuras dañadas no tiene sentido per se sin corregir la causa original, máxime cuando la posibilidad de ir a Kona, no ya en buena forma, se complicaba en exceso. Así pues, borrón y cuenta nueva: hacer el parón "invernal" en Julio/Agosto y comenzar a hacer rehabilitación y base desde cero, es decir, una rehabilitación integral, y apuntar ya a Kona 2014 y, sobre todo, a estar libre de lesión.

Tenemos la estrategia de batalla ya establecida para la "próxima guerra", que intentaré que sea, a pleno rendimiento, en un IM de final de temporada y, con suerte, evitar que se me quede cojo (nunca mejor dicho) este 2013, aunque me gustaría, si todo va bien, llegar a tiempo para no faltar a mi cita con ExtremeMan Menorca. Es fácil comprender todo esto a toro pasado y difícil desde dentro, sin perspectiva, por eso no hay que dejar pasar estos problemas sin aprender de ellos (y por eso el relato tacométrico de este "vía crucis deportivo", por si alguien quiere tomar nota). Por tanto, como norma casera general, ante la duda, recordar que un deportista subentrenado siempre va a correr mucho más que uno lesionado; no sólo compensa atajar las lesiones cuanto antes, sino que, la mayoría de las veces, rehabilitar integralmente con márgenes de tiempo prudentes es mucho más rentable. Yo, mientras, a esperar regeneración del tendón del tibial posterior, mucha propiocepción, fortalecimiento y base muy muy progresiva. Como dijo el poeta, hay que "fundar otra vez la esperanza".

La idea es volver a levantar la cinta en unos meses y antes el curro que implica (Foto cortesía Eric Legrand)