lunes, 23 de abril de 2012

Port Elisabeth. Actitud y dudas.

Ayer, mientras iba enfadado en la bici, durante el IM de Sudáfrica, iba pensando en publicar este post en caliente, cuanto antes mejor, nada de autoindulgencia. Después, gracias al buen resultado final, que lo edulcora todo y disipa el mal sabor inicial, me he ido ablandando y no creo que sea capaz de escribir el post en los términos tan duros con los que lo hubiera hecho si hubiera podido escribirlo sobre la bici. Veremos en qué queda.


Soy algo dejado, los que me conocen lo saben. No miro listas de inscritos en las carreras que hago (pues digo que yo vay a hacer la mía) y, la verdad, aparte de una impresión general, no suelo estudiarme los perfiles de los circuitos. Dicho esto, como para haberme preocupado de mirar el parte del tiempo en Port Elisabeth antes de salir de viaje. El tema es que, aconsejado por unos cuantos de los que habían estado aquí en Port Elisabeth, decidí venir con lenticular Hed detrás y una Hed Stinger 90 delante, unas ruedas estupendas que tenía ganas de probar en competición, y lo hice sin encomendarme ni Dios ni al diablo, esto es, sin mirar la previsión meteorológica, y, teniéndola (ahí el delito), dejé en casa una Stinger de 50 delantera que me hubiera sacado del principal apuro.

Ya en Port Elisabeth, los partes meteorológicos cada vez iban a peor, de tal manera que se hablaba incluso de suspender parte de la prueba (había hasta versiones en las que los pro nadaríamos 1900m y los grupos de edad nada), y yo tuve que empezar a moverme a ver si conseguía una rueda delantera diferente, porque, con mi peso, no las tenía todas conmigo con el viento racheado de 45nudos previsto (unos 80Km/h). Con la gente de Hed, hiperprofesional e hipereficientes siempre que les he tenido que pedir ayuda, estuvimos mirando posibles soluciones, pero no hubo tiempo material para hacer nada y las escasas ruedas "locales" estaban muy cotizadas y con dueño temporal para el domingo. Así, con las últimas previsiones que decían que el viento empezaría molestar sólo a partir de las 12 me dije (y ésta era la opinión generalizada) que seguramente los pro no tedríamos problema para terminar la bici, si acaso algo peor en la última de las 3 vueltas.

Total, al final, toda la noche sin parar de llover, pero no de esas lluvias que calman el viento, si no esas otras con rachas que, incluso con paraguas, te mojan "en horizontal". Salí de casa de mis anfitriones aquí en Port Elisabeth, la amable familia Clarke (a los que estoy muy agradecido por hacerme sentir como en casa) y cuando llegué a los 5' a boxes, andando y con un impermeable, ya estaba totalmente calado hasta los huesos. El viento estaba peor que en todos los días previos a la hora que se suponía que iba a estar mejor en todo el día. La lluvia parecía como la que se ve en esas películas malas en las que se nota que hay alguien con una mangera tirando desde un lado de la cámara. A partir de aquí es donde quiero contar lo que me interesa más del día de ayer, lo que realmente me va a ser más productivo.

Ganar una prueba de franquicia IM está muy bien, tiene mucha repercusión y era una espina que se me había quedado clavada el año pasado en Zurich donde creo que podía haber intentado pelear por el triunfo si no hubiera pinchado. Está bien el éxito como recompensa al trabajo y está bien ir teniendo algunos puntos para intentar clasificarme para Kona. No hay que dejar de disfrutarlo, reafirmarse y valorarlo. Pero no es de mi gusto darme unas "autopalmadas" en la espalda (y menos públicamente) cuando hay cosas de base que no fueron bien. En aquel momento, justo antes de cerrar boxes, bajo el diluvio, con un tumulto y un desorden propios de lo que se ve cuando levantas una piedra que tapa un hormiguero, comencé a estar dominado por una actitud muy negativa en la que veía claramente que no terminaría la prueba en esas condiciones (que iban a ir a peor) y a cuestionar cualquier posibilidad no ya de ganar (cosa que no entraba en mis cábalas), sino de rendir conforme a mi nivel. Empecé a pensar en que había sido un error alterar el calendario y mis inviernos tranquilos por el tema Rankin KPR para Kona, a pensar que con frío yo no suelo responder bien, a plantearme si compensaba arriesgarse a una caída y fastidiar el resto del año cuando parece que el año pasado en la preparación encontré la senda buena...

Esta foto es de otro año, que conste :)
En fin, estaba en el peor estado mental que se puede tener, no ya para alguien que pretende hacer Top5, sino para cualquiera que quiere dar lo mejor de sí mismo, y lo peor es que conozco de sobra cómo se dan todos estos mecanismos en la cabeza y aún así caí victima de ellos. Todo el mundo tiene miedo y sufre la presión del reto, la diferencia es que unos, los buenos, se crecen y otros se achican. Yo en la más pura tradición "hispano-senequista" simplemente acepté con estoicismo lo que hubiera de venir. Me dije, "ya estás aquí, sólo se sale tirando p'alante". No es que esté mal, es una salida intermedia, pero últimamente estoy cada vez más convencido de que la cabeza es la que marca principalmente la diferencia, y no me refiero sólo a un nivel consciente en cuanto al valor de la voluntad (que es mucho el que tiene), sino, sobre todo, aun nivel subconsciente, donde nuestro cerebro primitivo se encarga de velar por nuestra integridad, allí donde nosotros no sabemos o no queremos, y la manera más sencilla de no rendir es permitirnos a nosotros mismos creer intimamente que no vamos a poder o que estamos limitados de cualquier manera. Ir a hacer bulto como esa carne de cañón del frente que iba a morir anónimamente en las antiguas batallas llegados a la melée del "¡Viva la muerte!" no es mucho mejor que achicarse y salir por la puerta falsa (de esto último sales vivo siempre). A mí me fue bien ayer si nos fijamos sólo en el resultado, iba corto de bici, pero lo suficientemente bien preparado, pero si vuelvo a alguna carrera con esta actitud, será mejor que deje de entrenar con la dureza y exigencia con la que actualmente lo hago: no le hago justicia a un trabajo tan entregado.

Finalmente, pude tenerme sobre la bici a pesar de unos buenos sustos en los que agradecía estar en el extrajero para jurar en hebreo a mis anchas, dentro de lo malo, ir con lenticular detrás fue probablemente mejor que si hubiera llevado 90 detrás, pues hacía del viento lateral racheado una "sacudida" algo más global, no sólo algo que afectará más a la rueda delantera, más peligroso esto último. Durante los primeros 90Km pude constatar que íbamos todos más o menos con los mismos problemas, aunque sólo Bocherer llevaba delante 80, los demás iban con 60 de perfil. Durante los 180Km de la bici mi único objetivo fue no caerme y, en esa actitud incorrecta que digo que tomé, mi idea era continuar hasta que me cayera, y ahí, de ocurrir, retirarme, ya que hubiera sido la constatación de que yo, con mi peso y habilidad, no era capaz de controlar la bici en ese vendaval. El verdadero mérito para la multitud de Age Groupers que tuvo que luchar contra un viento mucho más rebelde en las siguientes horas, muchos de los cuales, además, tuvieron que correr de noche bajo la lluvia. Mi rendimiento en bici no puedo valorarlo, iba más pendiente de no caerme que de darle estopa; visto lo visto, no debió ser malo. (Por cierto, las ruedas con viento favorable zumbaban que daba gusto ójala salgan unas imágenes que grabaron del helicóptero en las que iba con el 53x11 a todo trapo; así que algo de partido al viento sí que le saque con ellas :D)

El resto de la carrera fue, como se sabe, ponerse a ver quién aguantaba el mejor ritmo hasta el final. Yo salí un poco a lo loco en los primeros 15Km, pero me sentía cómodo, sabía que llegaba bien a pie y tengo mucho entreno a esos ritmos. Tocó pelear un poco para mantener la diferencia, pues Viennot ya corrió muy bien en Zurich y Aigroz hizo Top10 en Kona'11 y no era para relajarse, pero no sufrí hasta el extremo de Calella el año pasado. Estoy contento, aunque esto parezca una queja. Creo que es importante tomar nota de todo, no sólo de lo bueno, antes que limitarse a sonreir forzadamente para las fotos y pensar "Ole mis...". Creo además que esto es algo que nos pasa o ha pasado a muchos, por eso lo cuento públicamente. Como he dicho, yo, contento, no sólo gané la prueba si no que sigo encontrando cosas de mí mismo, incluso algunas que ya creía resueltas como ésta, que puedo mejorar con la corrección irrefutable de una gran victoria (esto es, a mí mismo, un "¡zas, en toda la boca!").


Cuando alguien estos días por aquí me pregunta si esperaba ganar, le respondo que no esperaba ni terminar, no tanto por fingir o mostrar humildad ni solidaridad con aquellos que tuvieron que pelear con un viento aún más fuerte (cosa admirable), sino porque, aparte de estar diciendo la pura verdad, quiero que no se me olvide lo que pensaba antes de la carrera asociado a que al final, encima, la gané, como ejemplo de que esas actitudes y dudas son del todo equivocadas, y me gustaría que esto pudiera servir de ayuda al que sufra estos pequeños "achaques" del ánimo de vez en cuando: ¿has entrenado? Pues está hecho, sal a darlo todo sin reservas, es algo que te debes.


PS: De verdad, muchísimas gracias por tantísimos mensajes de apoyo entre ayer y hoy, son tantos que me resulta imposible contestarlos por ahora, así que postpongo todos. Tanto apoyo me ha emocionado y los que conocen esta aparente frialdad emocional mía de la meseta saben que eso no es poco: 
MUCHAS GRACIAS

jueves, 5 de abril de 2012

Entrenamiento: Pliometría

Siguiendo con la línea de entrenamiento iniciada el año pasado continuaré a partir de ahora con vídeos de entrenamientos y curiosidades. He decidido no publicar entradas de entrenamiento, pues aparte de que prepararlo medianamente bien lleva mucho tiempo y seguramente éste no sea el mejor marco (y yo prefiero no hacer cosas a medias), entiendo que no ayudo a quien realmente quiero ayudar, al "triatleta de a pie".

Con el post de hoy seguimos con la fuerza, esta vez con el trabajo de pliometría, uno de los cambios que introduje el año pasado en mi entrenamiento que, junto con el de fuerza en gimnasio, el de potencia aeróbica máxima en bici (PAM) y (¡sobre todo!) entrenar algo menos (léase "no sobreentrenar"), realmente marcaron diferencia con respecto a otros años.

Como digo en el vídeo se trata de una cosa muy sencilla y "de andar por casa", pero, aún así, si alguien se anima, que empiece haciendo muy poquito, y vaya subiendo lentamente, afianzando etapas.

Sin más, espero que os sea de ayuda. Un saludo


PS: Sé que tardo en contestar a los comentarios, pero, al final, acabo haciéndolo: disculpas anticipadas y paciencia (o suscripción a los comentarios de la entrada ;D).