sábado, 16 de junio de 2012

Anécdotas: "Tú, ¡salta!" (1)

La cafetería de la Blume solía ser a finales de los 90 un sitio ideal para la tertulia, el chascarrillo y la anécdota. Ha pasado mucho tiempo y se me han olvidado muchas de ellas, pero no estaría mal que unos cuantos nos sentáramos un día a recordarlas. Un buen equipo inicial podría estar formado, por ejemplo, por Xavi Llobet, Fernando Cabellos, Luismi Martín Berlanas, Roberto "la cabrita" Gomez, etc. Daría para un (muy censurable) libro, para unas cuantas sentadas y para muchas más risas. La cafetería de la Blume actual no es lo que era y pocos paran por allí hoy, al menos las últimas veces que he pasado por allí a ver a los pocos amigos que quedan de otra época ya.

Para mucho de nosotros, ésta es la Blume de verdad.
La anécdota de hoy es de Arturo Ortiz. De él, por algún motivo, siempre recuerdo la manera en que en una ocasión expresó su admiración por Juantorena. Si no me equivoco, Arturo sigue teniendo el récord de España de salto de altura. La de hoy es de las anécdotas que más cuento porque es de las más ilustrativas para deportistas que están en un punto más o menos avanzando de su evolución deportiva y que se obcecan con detalles secundarios, no dándole valor en su justa medida. He intentado localizarle para pedirle permiso para contarla y para que me confirme que la memoria no me falla demasiado, pues fácilmente pueden haber pasado 15 años desde que la oí. Si llega a sus oídos/ojos este post, que se sienta libre de corregirme en cuanto considere necesario, yo le agradezco de antemano robarle la historia.


Aquel día en la cafetería, "as usual", quedabamos los cuatro rezagados, los que estabamos de charla hasta última hora, hasta el "me tengo que ir a entrenar, que es tarde", sentados allí desde la hora de la comida. Arturo Ortiz, que al tener beca de externo hacía bastantes sobremesas por allí, nos contó sobre una concentración que hizo con su entrenador en Tenerife tiempo atrás.


Para dicha concentración uno de los objetivos principales era mejorar la técnica. Probaron de todo, cada día quizá una cosa nueva. Grabaron con video, plataformas dinamométricas, ejercicios de técnica, hicieron variaciones, "haz esto", "haz lo otro", etc. Vamos, tal y como nos lo contó yo me imaginaba que hasta debieron probar con el rodillo ventral y el salto de tijera. No importa lo que probaran, cada día que pasaba Arturo saltaba peor. Probaban y probaban cosas sin resultado: cada vez peor.



Fueron pasando los días de concentración con esa tónica, de mal en peor. Ya al final de la concentración, en un aparte, el entrenador le dijo a Arturo Ortiz: "Bien, ¿ves todo lo que hemos hecho aquí? Pues olvídalo... tú, salta, simplemente ¡SALTA!"... y, sencillamente, como Arturo nos dijo aquel día para terminar de contar la anécdota: "Empecé a saltar, a saltar, a saltar y... récord de España".

Hasta aquí cuento hoy, seguiremos con esto. Os dejo un video del gran Holm saltando 2m10 a tijera.


4 comentarios:

tonicendon dijo...

Buena anécdota, gracias por compartirla.

Isma dijo...

Como siempre, se extraen cosas interesantes de tus entradas...

De la presende me quedo con la moraleja pero, sobretodo, con el alucine de ver el salto "a tijera"... no sabía ni que existía ese estilo...brutal!... es como saltar vallas de la altura de un marco de puerta!!!.

No somos nada...

Xocas dijo...

He flipado con el vídeo de Holm. ¡Qué bestia parda!

Aitor dijo...

fosbury es el salto más evolucinado de la altura, desde niño enseñan a saltar "de tijera"
como siempre clemente desbordas sabiduria y aprecio por la gente..
brutal, como deportista y persona.