martes, 23 de diciembre de 2008

Amigos S.L.

Lo siento, yo me me incluyo entre esa gente que afirma que no le gusta la Navidad. Es como una especie de moda, que rechazar esto, ya sea por renegar de la tradición o del “consumismo consumado” de estas fechas, es como “cool” (que es “cool” decir “cool” en vez de “guay”, “chulo” o de “puta madre”). Para mí, con la arbitraria fecha del cambio de año, me da por recapitular, como en mis cumpleaños, y, conforme sólo con ser inconformista (un defecto más), se me hace que puedo hacer las cosas mejor. Y aunque no lleguen a ser fechas de echarse cosas en cara, uno no puede evitar estar algo más austero con el furor navideño, con la mente puesta en el año que se nos abalanza encima. Sólo hay un motivo por el “perdono” estas festividades: el reencuentro con los amigos.

Edu, Héctor (guiñando los dos ojos), Berti, Daggi, Andoni y Álvaro. Famoso "Donfri", primavera 2004.

Toni, Craig (mis amigos-familia kiwis) y "servidor". Cerca de la bahía de Sydney, Nov 2006
Volví hace poco de hacer una de mis visitas, de costumbre por estas fechas, a mi abuela. La visita suele consistir en afrontar un torrente de verborrea pacientemente contenida, como quien prepara un alud, aplicada generalmente a historias caducas, como una especie de consuelo temporal para esa vieja compañera, la soledad. Mi función es capear el temporal, permanecer de pie ante la avalancha. Ser una especie de figurante, un público más o menos implicado, más menos que más, que mucho tampoco importa. Me llama mucho la atención el enfoque que la soledad aplica a las cosas, enrevesamos mucho más las cosas. Pero es esa soledad la que nos da el espacio íntimo para reflexionar, como ahora mientras miro por la ventana cómo se ha deshecho toda la nieve de hace unos dias. Y es precisamente en esa soledad en la que empecé a pensar el otro día en los amigos, una vez más, recordando un reciente viaje a Las Palmas, donde nos hemos juntados unos cuantos que la casualidad y la necesidad han esparcido por la geografía española, para quedarnos en casa de Pedro.

Pepe, Piter (o Pedra, Pietro, Pierre, Piotr, como se prefiera), Javi y "servidor". Fiestas del Pilar 2004

Algunos de nosotros tenemos la mala suerte de haber presenciado la triste y progresiva diáspora de nuestros amigos, sobre todo los que venimos de una ciudad de provincias; provincias desgastadas, marchitas, destinadas a convertirse en lo que yo llamo un cementerio de elefantes (con una política que nada piensa en los jóvenes, por mucho que se trate, en mi caso, de una ciudad universitaria; se trata de una especie de gerontopolítica). Dicho cementerio condena al éxodo, en busca de oportunidades con futuro u oportunidades, a secas. De manera similar, algunos de los que nos quedamos, tenemos la sensación de estar en el exilio, aunque, como ya he dicho alguna vez, sean otros son los que se han ido. Quizá la opción sea marchar también.

Cena del mytic's club: "servidor", Aythami, Carlos, Juan y la cabrita. Madrid primavera 2004

Mientras volvía del pueblo de mi abuela, conduciendo bajo la lluvia, pensaba distraídamente en la necesidad de cambiar los limpiacristales, cosa que pospondré hasta el verano por dejadez, cuando ya no haga falta, y sin querer me perdí en mis divagaciones recordando el tiempo que llevábamos sin juntarnos antes de ir para allá. Aplicamos la palabra amigo para casi cualquiera, sean de verdad amigos, amiguetes o conocidos. Mi amigo Juanma suele afirmar que un amigo es aquel que puedes llevar años sin ver y, cuando lo vuelves a ver, es como si hubieras estado tomando unas cañas el día antes. Yo llegue un día más tarde a Las Palmas, mientras Jordi luchaba por volver a la vida después de salir la noche antes. A los cinco segundos yo era uno más diciendo tonterías, principalmente y por no desentonar, soltando pullas que encierran más cariño que el más sincero de los abrazos. Realmente el momento del reencuentro no fue nada extraordinario, porque la amistad es algo intemporal. Vino a encajar a la perfección la definición de Juanma.




Arturo y Juanma. Fuenterrabía 2005?





Arturo y Salvatore. Birdland, Salamanca, 2005?

La primera noche que salimos allí en Las Palmas, yo, en mi paranoia hipocóndrica cardiaca, me fui a dormir pronto porque no me encontraba del todo bien y andaba algo taquicárdico (probablemente andaba más bien taquipsíquico, es decir, pensando más de la cuenta; pero cada uno con su hipocondría). Eso, unido a la necesidad de hacer bailar a alguien que, como yo, no baila (por respeto al género humano), me espantó y aproveché mi elevado pulso para salir corriendo como el que le sube las vueltas al coche para salir quemando rueda. Me despedí a la francesa dejando un “Á bientôt!” a merced de la brisa marina y del olvido, y me fui dando un paseo por la playa de Las Canteras, desde la Cícer, silbando probablemente algo de Wagner o de George Dann y arrepintiéndome prematuramente de haber viajado hasta allí, pues por mi historia sanitaria reciente no estaba en condiciones mentales de acompañar al resto del equipo de fiesta por la noche. Sin embargo, lo bueno de los amigos es que las explicaciones son algo casi inútil; al menos no son algo imprescindible. Y de hecho, yo no me anduve explicando mucho, sencillamente al día siguiente me acoplé de nuevo a las actividades sin más trascendencia. Todo fácil. Y no anduve pensando más en cómo me encontraba y fui un número más. Todo fue perfecto simplemente porque no tenía la necesidad de serlo.

Jordi y Pietro, probablemente compitiendo por ver quién dice la tontería más grande. Agaete (GC) Dic 2008

Transcurrieron un par de días como sólo en la mejor compañía pueden pasar: demasiado rápido, demasiado contento por el presente y , a veces, con un deje de tristeza desapercibida por lo inminente de la despedida.

"Servidor" y Guayo, personaje hiperactivo. Fuengirola Oct 2008

El día antes de volver, subíamos para Tabadaba en un pateo descrito como una “payufada”, sea eso lo que sea, y yo iba pateando un poco por libre como es mi costumbre (y más desde que tengo que contener mi ímpetu en lo que a la actividad física se refiere). Después de haberme desviado un poco, subía sólo, oyendo el compás de mi respiración, intentando convencerme de que éste no era excesivo, haciendo altos para contemplar las vistas de Agaete y pensando, a ratos, en estas cosas que acabo de mencionar. No me resultaba particularmente especial llevar tres días de risas, de complicidad, de sentido del humor compenetrado, ni tampoco el reencuentro con los amigos perdidos al amparo de un clima benévolo que todo lo facilita, a pesar de las pocas horas de sueño. Lo que descubrí, como algo especial era sentir que uno pertenecía a ese sitio, fuera donde fuera, mientras fuera con los amigos, esa limitada sociedad.

Excursión a Tamadaba: Cris, detrás Nayra, Fer Cabellos, Piotr, "Fede" y Jordi. Dic 2008

Me pareció un contraste algo triste el de la plenitud que la amistad puede proporcionar con la soledad de mi abuela, y me arrepentí, una vez más, de no haber tenido la paciencia suficiente con ella...



"Servidor" asustado con el flash amarillo, Jose Antonio y Silbia. La latina, julio 2004

Ayer, ya en el marco de las vacaciones de Navidad, nos juntamos Arturo, Salva, Juanma (recién llegado de Tarifa) y yo como si nos hubiéramos visto el día antes y nos bebimos unas cervezas y charlamos con la normalidad de siempre, contentos (al menos yo), sabiendo que los amigos siempre van a estar cerca, por lejos que estén geográficamente. Nos dieron las tantas.


"Servidor", Edu, Bernar (posando de uno de sus dos lados buenos), Berti, Álvaro, Pilu y Rocio. Madrid, primavera 2004.


Cuando pasen estas fechas y nos separemos de nuevo, uno debiera estar un poco más melancólico, inmerso “solo” en los rigores del invierno castellano, en la austeridad emocional de la meseta. Pero de la misma manera que, cuando nos encontramos, parece que nos hubiéramos visto “ayer”, me contento pensando, al invertir los términos, que no pasa nada, porque, si acabo de verlos “hoy”, los voy a volver a ver “mañana”…


"Servidor", "Mery" y Evita "Dinamita". Volando a Panama al inici0 del Tour Honduras-Perú-Sto Domingo 2007


***


Sito "Sherpa", Peter Table y Mario, en la cima del Ras, Atlas, Marruecos, Enero 2007.


Por cierto, ¿queréis una perla de sabiduría rural de mi abuela? Ahí va un pedazo de conversación con mi abuela el otro día:
- Todo lo que sale en la tele es mentira ¿verdad?
- Todo, abuela, todo menos el Pressing Catch.Ahí queda eso.






Pietro y yo, rodando, que no todo va a ser soledad entrenando. Verano 2007, Madrid.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Hablar de uno mismo... o simplemente hablar.

Hablar de uno mismo, o hablar de lo que uno hace. Probablemente sea de las cosas más difíciles de hacer si nos importa no faltar a la verdad, si nos importa ser justos, si nos importa no engañar o, más importante, no engañarnos, cosa que nos gusta tanto. Por mucho que nos empeñemos, es tan sesgada la visión que tenemos de nosotros mismos y es tan fácil que espectativas y frustraciones nos influyan, que no resulta fácil no faltar a “nuestra verdad”. Por otro lado puede resultar un ejercicio bochornoso de culto al ego, en el que no es tan difícil caer si tenemos en cuenta que constituimos, lo reconozcamos o no, el centro de nuestro pequeño universo. Al hilo de lo que hablabamos de la tradición oral estuve escuchando algunas canciones que me gustaban mucho, narradas en primera persona y en las que el cantante hablaba de sí mismo. ¿Qué tenían esas canciones de especial?



TANGLED UP IN BLUE (DYLAN)
Early one morning the sun was shining
I was laying in bed
Wond'ring if she'd changed it all
If her hair was still red
Her folks they said our lives together
Sure was gonna be rough
They never did like Mama's homemade dress
Papa's bankbook wasn't big enough
And I was standing on the side of the road
Rain falling on my shoes
Heading out for the East Coast
Lord knows I've paid some dues getting through
Tangled up in blue.

She was married when we first meet
Soon to be divorced
I helped her out of a jam I guess
But I used a little too much force
We drove that car as far as we could
Abandoned it out West
Split it up on a dark sad night
Both agreeing it was best
She turned around to look at me
As I was walking away
I heard her say over my shoulder
"We'll meet again someday on the avenue"
Tangled up in blue.

I had a job in the great north woods
Working as a cook for a spell
But I never did like it all that much
And one day the ax just fell
So I drifted down to New Orleans
Where I happened to be employed
Working for a while on a fishing boat
Right outside of Delacroix
But all the while I was alone
The past was close behind
I seen a lot of women
But she never escaped my mind and I just grew
Tangled up in blue.

She was working in a topless place
And I stopped in for a beer
I just kept looking at her side of her face
In the spotlight so clear
And later on as the crowd thinned out
I's just about to do the same
She was standing there in back of my chair
Said to me "Don't I know your name ?"
I muttered something underneath my breath
She studied the lines on my face
I must admit I felt a little uneasy
When she bent down to tie the laces of my shoe
Tangled up in blue.

She lit a burner on the stove and offered me a pipe
"I thought you'd never say hello" she said
"You look like the silent type"
Then she opened up a book of poems
And handed it to me
Written by an Italian poet
From the thirteenth century
And every one of them words rang true
And glowed like burning coal
Pouring off of every page
Like it was written in my soul from me to you
Tangled up in blue

I lived with them on Montague Street
In a basement down the stairs
There was music in the caf,s at night
And revolution in the air
Then he started into dealing with slaves
And something inside of him died
She had to sell everything she owned
And froze up inside
And when finally the bottom fell out
I became withdrawn
The only thing I knew how to do
Was to keep on keeping on like a bird that flew
Tangled up in blue.

So now I'm going back again
I got to get her somehow
All the people we used to know
They're an illusion to me now
Some are mathematicians
Some are carpenter's wives
Don't know how it all got started
I don't what they're doing with their lives
But me I'm still on the road
Heading for another joint
We always did feel the same
We just saw it from a different point of view
Tangled up in Blue.



En primer lugar, y usando una frase de “Reservoir dogs”, creo que los detalles venden la historia. La canción anterior, de Dylan, menciona detalles que apuntalan bien la historia, dándole credibilidad. A saber, preguntarse si ella aún sería pelirroja, recordar la lluvia cayendo en los zapatos, el coche abandonado en el oeste, el trabajo en en barco de pesca en Delacroix, citar frases textualmente, rescatándolas del olvido (“you look like the silent type”), mencionar los hechos desde la percepción subjetiva personal con sinceridad y humildad, sin que aparentemente importe la opinión del oyente; y todo esto con la sensación latente de que “el pasado estaba justo detrás”. Parece como si, pincelada a pincelada, fuera desnudando la verdad.



GUITAR MAN (ELVIS)
Well
I quit my job down at the car wash
I left my mama a goodbye note.
By sundown I'd left Kingston
With my guitar under my coat.
I hitch-hiked all the way down to Memphis
Got a room at the Y.M.C.A.
For the next three weeks I went a haunting them night clubs
Looking for a place to play.
Well
I thought my picking would set 'em on fire
But nobody wanted to hire a guitar man.
Well
I nearly 'bout starved to death down in Memphis
I run out of money and luck.
So
I bummed me a ride down to Macon
Georgia
On a overloaded poultry truck.
I Thumbed on down to Panama City
Started pickin' out some of the all night bars
Hopin' I can make myself a dollar
Makin' music on my guitar.
Got the same old story at them all night piers
There ain't no room around here for a guitar man.
We don't need a guitar man
son.
So
I slept in the hobo jungles
I bummed a thousand miles of track
'til I found myself in Mobile
Alabama
In a club they call "Big Jack's".
A little four piece band was jamming
So
I took my guitar and I sat in.
I showed 'em what a band would sound like
With a swingin' little guitar man.
Show 'em
son.
If you ever take a trip down to the ocean
Find yourself down around Mobile.
Well
make it on out to the club called Jack's
If you got a little time to kill.
Just follow that crowd of people
You'll wind up out on his dance floor
Diggin' the finest little five piece group
Up and down the Gulf of Mexico.
And guess who's leading that five piece band
Why wouldn't you know
It's that swinging little guitar man.



Contar las cosas sin obviar lo malo, ni exagerar lo bueno, pues la memoria es traicionera. Contar, por ejemplo, que se pasó hambre en Memphis, que no conseguía tocar en ningún garito y que acabó en Mobile, Alabama, tocando en el Big Jack's, como en la anterior canción de Elvis. Una exposición cruda de cómo fueron los hechos consigue acercarse bastante a nuestra realidad íntima, siendo nuestras acciones pasadas y nuestro recuerdo de ellas, manifestaciones de nuestra personalidad. Seguro que ésta última le ha gustado al "Gran Doval" (parece el nombre de un gran ilusionista del siglo pasado).



Esta canción de Los Planetas, probablemente mi canción preferida en español, detallando la actividad diaria con la sencillez de un inventario, salvo por la última frase, consigue describir perfectamente un estado de ánimo triste con total sinceridad sin hablar para nada de él. Contar la realidad cotidiana de la cosas, atendiendo a los detalles y sin olvidar la parte con menos brillo del dia a dia. No todo va a ser acciones heroicas más o menos maquilladas, o historias de amor decimónicas... que las primeras no existen y las segundas vienen a durar unos pocos dias o unos pocos segundos.



CHELSEA HOTEL No2 (COHEN)
I remember you well in the Chelsea Hotel,
you were talking so brave and so sweet,
giving me head on the unmade bed,
while the limousines wait in the street.
Those were the reasons and that was New York,
we were running for the money and the flesh.
And that was called love for the workers in song
probably still is for those of them left.

Ah but you got away, didn't you babe,
you just turned your back on the crowd,
you got away, I never once heard you say,
I need you, I don't need you,
I need you, I don't need you
and all of that jiving around.

I remember you well in the Chelsea Hotel
you were famous, your heart was a legend.
You told me again you preferred handsome men
but for me you would make an exception.
And clenching your fist for the ones like us
who are oppressed by the figures of beauty,
you fixed yourself, you said, "Well never mind,
we are ugly but we have the music."

And then you got away, didn't you babe...

I don't mean to suggest that I loved you the best,
I can't keep track of each fallen robin.
I remember you well in the Chelsea Hotel,
that's all, I don't even think of you that often.

Incluso mencionar percepciones de uno mismo pasadas (que bien sirven para describirse con una perspectiva temporal), como cuando Cohen, en “So long, Marianne”, dice que pensaba que era una especie de “gypsy boy” que podía leer el futuro en las palmas de las manos, o como en la canción Chelsea Hotel, dedicada a la memoria de Janis Joplin, que términa diciendo “eso es todo, ni si quiera me acuerdo de ti tan a menudo”.
[...]
Tengo otra entrada para el blog escrita justo después de venir de visitar a mi abuela el otro día, pero no le acabo de dar forma, no consigo redondearla (que no dejarla redonda), y, mientras, voy poniendo otras como ésta. Tras varias mudanzas, tengo la mayoría de los libros metidos en cajas en casa de mi abuela (no son pocos libros y allí hay más sitio) y me empeñé en encontrar una cita de Stendhal que lei una vez en uno de los diarios de Andrés Trapiello. Este diario por entregas, “El salón de pasos perdidos”, es una lectura que recomiendo y que este autor publica anualmente, aunque creo que ha perdido el punto de sinceridad y humildad, hablando de sí mismo, de los primeros volúmenes al saber que muchos le siguen (aun con eso siguen mereciendo la pena). Yo tengo los cinco primeros. Pasando página a página me puse a buscar esa cita en una sala a una temperatura que no debía distar mucho de los 0ºC. Al final lo encontré en el quinto de los libros que decidí mirar, después de haber pasado cuidadosamente, durante más de una hora, unas 1200 páginas o más, una a una, ganándome a pulso un catarro. Quería poner la cita aquí tal cual era, pues no me fio mucho de mi memoria. Lo que voy a hacer es citar a Trapiello citando a Stendhal (cursiva), porque remacha muy bien al final:

“ << En el fondo, querido lector, yo no sé lo que soy: ¿bueno, malo, inteligente, tonto? Lo que sí sé perfectamente es lo que me causa pena y lo que me causa alegría, lo que deseo y lo que odio>>. A alguien que confesase esto mismo hoy dia se le cerrarían todas las puertas. Estamos demasiado acostumbrados a los matones de celuloide, a esa clase de perdedores que en algún momento de la película se lo han hecho con la más guapa. Esa frase la ha dicho alguien que ni siquiera se pudo acercar en toda su vida a una mujer hermosa, porque con preguntas como esa, las mujeres salen corriendo. La escribió hace ciento cincuenta años y el que la suscriba hoy va listo, aunque no tuviera, como él, los dientes podridos”
Pues eso, en el fondo, querido lector, yo no sé lo que soy: ¿bueno, malo, inteligente, tonto? Lo que sí sé perfectamente es lo que me causa pena y lo que me causa alegría, lo que deseo y lo que odio.

viernes, 12 de diciembre de 2008

¿Qué fue de la imaginación?

Llevo unos días dándole vueltas a la cabeza a una entrada relacionado con una reunión de amigos que celebramos recientemente en Las Palmas. Aunque hay mucho bueno de lo que hablar, no soy del agrado de las musas y las pocas veces que me visitan no me pillan disponible: estoy algo seco de ideas, más que de ideas, de palabras. Estoy algo seco de todo (menos de peso), la verdad. Curioseando en internet vi un video de Furacán que me puso en plan nostálgico, y me tuve que poner a rebuscar en youtube. Encontré algunas cosas, otras no, pero de repente me acordé de un programa, "Planeta Imaginario", que, por mi edad, se mantiene en el limbo de mi recuerdo. Me dio por buscarlo y he estado viendo algunos videos. Quizá alguno recordéis la sintonía, que es una adaptación de "Arabesque" de Debussy:





Yo era bastante pequeño cuando este programa se emitía, pero tengo el recuerdo de verlo fascinado, abducido, hipnotizado por esa imaginación desbordada, pura y densa, que te hacía sentir como en un sueño muy vívido. Aquello, a mis pocos años, ya me dejaba catártico y al acabar el programa yo me tiraba un rato "flipado". Me hubiera gustado ser algo mayor cuando lo echaban, estoy seguro de que hubiera tenido en mí un efecto mucho más beneficioso en esa cosa que se desarrolla que llaman personalidad. Yo siempre he tenido el concepto de mí mismo de ser algo diferente a los demás. No como un signo de distinción (entiéndase como algo "bueno") ni tampoco como un signo de marginación (que a efectos prácticos algo sí). Simplemente un signo de haber querido ser independiente para escoger mi camino al margen de las convenciones, al margen de la normalidad, incluso a veces, al margen de lo conveniente. Sería, más o menos, una manifestción práctica de ser libre, en la medida de lo posible. Recientemente me han vuelto a etiquetar de "raro"; no que me moleste (pues no era esa la intención), pero qué interés tengo yo en ser exactamente igual que los demás: yo sólo tengo interés en ser yo mismo, y no siempre es fácil. Comento estas cosas porque en estas épocas de homogeneización se echa en falta la fuerza de la personalidad y yo me pregunto si no será porque la imaginación murió, porque la voluntad (de ser lo que se quiera, por ejemplo) flaquea, porque soñar es malo y está en contraposición a esa ilusión que la propaganda de la maquinaria oficial nos vende como realidad y realismo, esas cosas inamovibles. Soñarse, reinventarse a cada momento, tener la imaginación para hacer de nosotros mismos algo nuevo, algo propio... "adueñarnos" de nosotros mismos. ¿Dónde quedó esa imaginación?



Había decidido no extenderme mucho con esta entrada, que ya los videos son un poco largos (aun siendo selecciones) y hablan por sí mismos, derrochando imaginación. Son autenticas "performances". ¡Qué epoca aquella cuando un programa juvenil iba tan de la mano del arte, tan abierto a todo lo nuevo, con tantísimo interés por el individuo, más cuando es éste uno que "crece"! Se podía aprender a aceptar e incorporar la novedad, como el chico que sale del pueblo para estudiar a la ciudad y cuando regresa es más rico en todos los sentidos, ha incorporado cosas nuevas, ha crecido.
¿Sómos más libres? ¿O es que nos dominan mejor y nos hacen pensar que lo somos? ¿Nos cuestionamos qué hacemos o qué nos rodea? ¿O es que nos han enseñado, durante años de publicidad nihilista y conformismo consumista, a que nos dé igual? ¿Que ha sido de nosotros? Por concentrarnos en una sola cosa: ¿qué fue de la imaginación?