viernes, 25 de abril de 2008

Catarro


Pensé que me había librado. Como ya se habrá dicho las condiciones el sábado pasado en Pontevedra no fueron las mejores. 12ºC el agua 6'5ºC ambientales con lluvia y vieto norte. Lo mismo para todos, pero a algunos el frío nos sienta peor. En particular, mi fallo el otro día fue precisamente esa frase: "Lo mismo para todos". Subestimar el frío y olvidar que no somos todos iguales me sentenció: tenía que haberme abrigado debajo del neopreno con manguitos y perneras a pesar de parecer poco ortodoxo, pero nunca había corrido con tanto frío, mojado y medio en pelotas. Dos tercios de las mujeres se retiraron, algún comentario malicioso hubo antes de la carrera masculina; menos mal que yo no dije nada porque el patio estaba feo. En el Km15 de la bici ya quería retirarme; en mi cabeza la disyuntiva "Gónadas Vs. Cerebro".
Vi gente madura con ganas de echarse a llorar y no puedo asegurar que yo no llevara la misma cara. Miraba los vatios del SRM para ver si ibamos rápido, cosa que explicaría mis sensaciones: ibamos lentos, yo iba mal. Con la bajada que había en la bici encarábamos un viento norte que te convencía de retirarte. Vuelta a vuelta, con miedo de caerme porque no controlaba la bici del frío, conseguí llegar a la T2. Ya sabía que no iba a hacer nada, cosa que me molestaba porque no estoy mal. ¿Sigo? "He venido a correr" pensé.
Sertoli+Leydig Vs neuronas. 10Km corriendo con muñones, bueno, se puede decir que los dos últimos ya pisaba más o menos. Resultado fascias plantares destrozadas; no sé cómo iba pisando. Neuronas, como tantas otras veces en mi caso, perdieron; a los puntos esta vez(normalmente pierden por KO). Aparte de las fascitis que me he ganado, pensé que había esquivado a mi amigo de la foto de arriba. ¿Qué tendrán los esquimales para que no les afecte? Dos dias llevo con catarro y fiebre (al menos creo que he afinado un poco por eso, jaja), espero que no me deje muy tocado para el Festrival y la WC de Richards Bay (S.Af.). Con perspectiva no, pero sobre la marcha díficil pregunta: "¿Huevos o neuronas?" (disculpad que lo diga de forma castiza). No debieran usarse unos sin las otras, dejémoslo así.

jueves, 10 de abril de 2008

¿Qué nos queda?

Uno sigue con el proceso de entreno en este retiro soriano y prácticamente no se entera de nada. El otro día fue el Campeonato de España de du. Alguien me comentó los resultados y me dieron qué pensar. Lo primero que hay que hacer es felicitar a Roger Roca como el año pasado había que felicitar a Marc Roig, buen atleta y mejor persona. Luego hay que pensar en nuestro deporte.

Vamos a dejar de lado cómo ha cambiado el tri con el drafting y nos centraremos en el du, donde el problema que causa el drafting se exacerba. Desde luego no hay que quitar mérito a estos dos “intrusos” provenientes del atletismo. Defenderse (e incluso responder a algún ataque –más o menos- como Roca) en un medio ajeno y nuevo que no dominan tiene un mérito encomiable. Pero... ¿y los duatletas? están haciendo lo que deben. Queda claro que estos “intrusos” no rinden a su nivel atlético en la segunda carrera a pie por el gasto que les supone su escaso bagaje ciclista, pero ¿hasta que punto es coherente para el duatlón, como deporte con identidad propia, que sujetos de otro deporte (por muy buenos que éstos sean) se muestren tan competitivos con la élite del du? De la misma manera que en los campeonatos de pista quedan favorecidos atletas de peor marca y mejor final debido a la zorrería buscadora de medallas, ocurre que parciales ciclistas insulsos son resultado de la excesiva vigilancia a la que se someten los favoritos. Creo que este campeonato en particular no es el caso, pues se dieron varios ataques (el campeón de España, Félix, se lo ganó a pulso) y Roger Roca estuvo en la pomada con valentía y buen resultado final incluido. Además se da el caso de que los puestos cabeceros de los últimos años han sido copados por ciclista excelentes (Javi García, Félix, Alejandro Santamaría, Benito de Torres, etc... seguro que me dejo a unos cuantos más). Sin embargo, ¿que ocurre con el grueso de la participación duatlética? ¿Soy yo el único que siente vergüenza de algunos grupos que se forman por ahí, con un mártir tirando y unos cuantos a rueda? ¿O es que en vez de ir a ver un duatlón me confundí y fui a ver un 15000 a pie con 40Km de bici suave-veranoazulona entre medias? Yo soy de la opinión de que el “cómo” importa. No me gustaría hacer ningún puesto a costa del esfuerzo de otro, por lo menos con premeditación, otra cosa es que no pueda con mi alma en bici, como alguna vez me ha pasado. Esto es desde el enfoque individual, con el global tenemos la visión de un deporte que se devalúa. Ciertos circuitos facilitan esto, pero yo ya conozco demasiados casos de duatletas que apenas entrenan la bici. Cuando yo empecé en el tri íbamos a subir Morcuera y se tenía por buen ciclista al que bajaba de 30’; al paso que vamos “buen ciclista” llegará a ser un término peyorativo. Como he mencionado con anterioridad la cabeza de este último Cto. de España se batió el cobre por el éxito, pero por detrás seguro que se dieron casos de muy distinto tipo. En el tri quedan otras dos disciplinas determinantes, pero sigue habiendo el mismo problema de fondo (“wet runners” que dice Sutton). Yo no me quiero poner en plan “abuelo cebolletas” ni en plan pionero, que también hay que decir que sin drafting, aunque sólo sea por el tiempo por parcial, la bici tiene un peso desproporcionado al lado de las otras dos disciplinas, pero no se pierde ninguna de ellas. En el Du, ya que parece que no se puede quitar el drafting, quizá habría que buscar otro planteamiento a la hora de hacer la bici (y de entrenarla), aunque siempre podremos hacer una consulta popular para ver si podría adscribirse el du a la federación de atletismo. Bromas aparte, mientras siga esto así, merecemos que nos pasen todos los atletas “aciclistas” que hagan du con nosotros, incluso podríamos lanzarles la segunda transición, al menos ellos (me vais a perdonar la expresión) sí le echan huevos en la bici como colectivo (que los duatletas individualmente no adolecen de coraje, pero es ésta la actitud colectiva que se impone por culpa de unos pocos y es así como quedamos como colectivo cuando racaneamos y nos paseamos en bici, haciendo además del deporte algo aburrido para el espectador). Aparte quedan las horas que echamos en la bici que resultan no valer para nada; no somos cobardes, pero participamos de actitudes y acciones cobardes aunque sea “motivados” o coaccionados por otros: ¿Es esta la idea que tenemos de nuestro deporte? ¿Es que la épica de nuestro deporte no nos hacía de una pasta especial? Como dijo aquel, “No, no es esto”.
A alguno he oído alguna vez en algún triatlón jactarse de que su estrategia era esperar que Benito de Torres le cogiera para dedicarse a ir a rueda y bajarse a correr delante... ¡hombre! De las cosas que son de reprochar no se puede uno hacer el chulo; al menos un poco de vergüenza.
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Como dijo Lorca: “El duende no llega si no ve posibilidad de muerte...”. La cita está muy traída por los pelos porque me gusta mucho. No digo morirse, digo arriesgarse, aunque eso sea ayudar al que está tirando sólo en la cabeza de tu grupo, y hacer las cosas con duende o por lo menos tener la voluntad de intentarlo si las fuerzas no acompañan.

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TEMPUS FUGIT. Sobre el 13 de Abril de 1998 corrí mi primera copa del mundo en Ishigaki. Siendo juniors, debutabamos tres españoles en Japón: Raúl Cordoba, Iván Raña y yo. Copamos las tres últimas posiciones de aquella carrera, ni que lo hubieramos preparado. Habíamos sido los mejores en tomas de tiempo de 1500 y 10000 que decidían quienes hacían las copas, pero no andábamos un pijo en bici (aunque yo bajé de 30’ en Morcuera la primera vez que subí, bajo un diluvio, ¡eh! No servía) y, aparte de perder las pegatinas de la bici, del casque ciclista, la carrera a pie fue un via crucis cruel para los tres y nos hundimos en la miseria. ¿Que era drafting? No andabamos en bici, que aquello era un tri ("tri" de 3 cosas). Tempus fugit: diez años. Como se ha dicho tantas veces, si hubiera sabido entonces todo lo que, a fuerza de errar, sé ahora, cuán distinto hubiera sido todo, cuánto mejor hubiera rendido y qué poco habría aprendido (“aprehendido”) de la vida, de las personas y del tri, que es lo que me ha ocupado personalmente estos años. De todas formas, si no me paro a pensarlo, sigo creyendo, de una forma más o menos autómata e inconsciente, que tengo 20 años, por lo que puedo aplicar con dicha edad todo lo que con 30 años (casi) ya he aprendido.