jueves, 21 de febrero de 2008

Satisfacciones e insatisfacciones


Voy a aprovechar la etiqueta pseudofilosófica que me ha caído para hablar de Diógenes de Sinope. Cuentan de él la anécdota de que cuando Alejandro Magno, señor del mundo en la época, le ofreció cumplir cualquier deseo que le pidiera. Diógenes, que vivía en un tonel, le pidió que se apartara, que le estaba quitando el sol; Alejandro Magno contestó: “Si no fuera Alejandro, me gustaría ser Diógenes”. Su única posesión era una cáscara de calabaza para beber agua, pero la tiró al ver que un perro podía beber sin ella. Este último hecho, casi genial, me parece muy gracioso: “¡Va a ser un perro más que yo!”. Recibió el sobrenombre de kyon, “perro” y de ahí probablemente viene el nombre de toda una escuela.

La escuela cínica fue una escuela socrática fundada por Antístenes. Más que una escuela es una colección de personajes que vivieron desde la época de Platón hasta la época romana. Su lema básico era la “carencia de necesidades”. Por tanto no ejercían oficio alguno, eran ciudadanos del mundo pobres y, resumiendo, les resbalaba todo. Desdeñaban la especulación conceptual, por lo que, en la doctrina cínica, todo era sencillo. Les resultaba importante lo que eran, no lo que tenían.

Al hilo de lo que hablábamos el otro día de la música, subía otra vez por “La Dehesa” escuchando una música que suscitó en mí una de sensación de carencia, de querer estar en cualquier otro lugar, en cualquier otro tiempo. Echando de menos todo lo que fue y también, a ratos, echando en falta todo lo que está por venir; olvidando que estamos agraciados con la acción y el presente, sin aprovecharlos, ocupados en distracciones como ésta. Era una especie de vaga nostalgia. Y a continuación empezó a sonar “Satisfactión”, por los Rolling. Y empecé a reflexionar, perdón, a pensar (que “reflexionar” se me queda grande) sobre la insatisfacción.

Decía Don Ramón, en una de sus greguerías, que la nostalgia era el dolor del recuerdo. Yo supongo que esa sensación mía se debía algún fenómeno neurológico en concreto como ocurre en los “deja vú”. ¿Nostalgia de qué? De algún otro tiempo o lugar aparentemente satisfactorio en el que, seguramente, también sufría alguna otra nostalgia, nostálgica, a su vez, de otra nostalgia, y así sucesivamente, para llegar a la conclusión de que son todas nostalgias de una satisfacción ficticia, inventada, casi incluso fingida por la memoria y el autoengaño, porque siempre parecemos insatisfechos... somos así. Puede que nuestra motivación a la hora de actuar sea siempre final, es decir, hacemos las cosas para lograr algún objetivo (no por algo, si no para algo); logrado ese algo, satisface un poco, pero se olvida rápidamente y a por “otro algo”. Así interminablemente: siempre insatisfechos.



Al hilo de lo que iba diciendo. Como llovía (literalmente) mientras volvía, aproveché para refugiarme (metafóricamente) bajo la Stoa Poikilé durante unos minutos para pensar en estas cosas (enfoque estoico = “ajo y agua”, pero da una perspectiva para seguir reflexionando, perdón, pensando más o menos tranquilo). Ya he dicho alguna vez que las cosas son “así” y, por eso, “así” están bien. Y no está mal la Stoa, pero leyendo los “Poemas de Alberto Caeiro”, de Fernando Pessoa, versos de un poeta (heterónimo) de la naturaleza, da la sensación de que no hace falta mucho para estar contento con todo, si es poco lo que se necesita. Así que quizá nos convenga ser un poco cínicos, en el sentido filosófico de la palabra, y no necesitar mucho o, al menos, que esa necesidad no condicione nuestro bienestar.




En España, a pesar de Séneca, hay poca tradición estoica; creo que hay poca tolerancia a la frustración. Las aficiones de los equipos de futbol, por ejemplo, si la cosa va bien, cojonudo; si no, comienzan las lapidaciones. No digo ya que sean aficiones incondicionales como en otros países (habría que disculpar a la del “Atleti” o a la del “Cai”), pero no siempre se puede ganar y habría que resignarse algo más. Habrá que pensar que se debe a que somos unos optimistas incurables, pensando que todo va a salir siempre bien, para chocar después con la cruda realidad; porque si no va a resultar que es porque no sabemos perder.


Los estoicos proponían un estado de ausencia de instintos y pasiones, “apatheia”. La escuela estoica está directamente relacionada con la cínica, pero se diferencia de ésta en que no tiene un enfoque egoísta y contempla un programa de vida válido que no reduce nuestras acciones a un mero comportamiento animal (funciones básicas); fueron, los estoicos, los primeros en plantear la justicia y el amor al ser humano de un modo universal (no se excluía a los esclavos ni a los bárbaros). Además proponían una vida de acuerdo con la naturaleza, y la naturaleza humana es racional: sólo una vida de acuerdo con la razón es virtuosa y feliz; lo demás les resulta indiferente. Voy a dejar a los estoicos aquí, porque justo en este punto es donde quiero empezar otro día para hablar de criterio y carácter.

Así que, volviendo a la insatisfacción, me quedo con la idea de que carece, generalmente, de fundamento, pues, casi siempre, tenemos todo lo necesario; de esta forma, en lo que me concierne, me desafío a mí mismo a espantarla cada vez que aparezca, porque, teniendo lo que necesito, la frustración por la carencia de algo no básico me resulta un signo de avaricia (espiritual, al menos) casi vergonzante.

Habrá alguien que me lea como si yo sólo fuera triatleta, y se preguntará a qué viene esto. Esto no sólo es por el triatlón, pero ¿cuántas veces hemos planteado nuestro entrenamiento en base a un objetivo o triatlón concreto? ¿Cuántas veces nos hemos sentido frustrados por un mal resultado, olvidando lo bien que estuvimos por el camino? Yo agradezco todo lo bueno que venga, no lo voy a rechazar. Pero no me planteo nada de lo que hago desde el punto de vista final; sería más acertado decir que mi planteamiento es causal, casi incluso esencial: no hago triatlón (por ejemplo) para ganar el Cto. de Villarriba o Villabajo (el fin), si no porque quiero hacer triatlón, porque me parece sano, justo, bueno, etc. ...lo que sea. No corro porque quiero llegar a correr a 3’, entreno a pie porque quiero ir bien, hacer lo que me gusta bien, fluido, sea a 2’50 o 3’20. Ese ir bien (fluidez) es una manifestación de estar experimentando al completo la esencia de hacer lo que me gusta, ya sea entrenando o compitiendo (donde la motivación juega un gran papel “ergogénico”, por el que debería resultar más fácil con dorsal). ¿Insatisfacción? ¿Fracaso? Sólo si pierdo la motivación por experimentar la esencia de lo que hago; si dejo que faenas de terceros me afecten para mal (yo tiendo a rebelarme y, por tanto, a crecerme); si me siento frustrado por no alcanzar objetivos autoimpuestos y, en cierta medida, arbitrarios; si olvido quién soy (no qué parezco) y si olvido qué hago (no para qué lo hago). “1x6=6 y así sucesivamente”, que decía Gordopilo (Gomaespuma), para el resto del orden natural de las cosas, si es que hay orden o si es que es natural.

20 comentarios:

Ishtar dijo...

Ufff, te aseguro que a alguien puramente de ciencias como yo le cuesta un rato leer estas cosas ;-).

Voy a ser sincera: no me gusta la filosofía. Y no porque no me guste, sino porque pienso que se enaltece demasiado a los filósofos reconocidos cuando no son más filósofos que cualquiera de nosotros. Es decir, nuestra capacidad de razonamiento tiene como resultado distintas teorías para distintos temas, y eso es filosofía. Solo que a algunos les da por escribirlas y a otros no... esa es la diferencia entre unos y otros, así que para mí no hay filósofos, hay literatos. O, más bien, filósofos somos todos (como Hacienda ;-)).

Y, por lo demás, no seas tan duro. No es insatisfacción, sino ambición (sana en el caso del deporte y puede que no tanto en otros ámbitos). Y sin ambición por unos objetivos, no hay mejora, no hay crecimiento, y es muy triste pasar por la vida sin crecer, ¿no? (y sigo sin hablar solo de deporte y entendiendo mejora como un concepto amplio, claro).

Y, siento si sueno dura, la mayoría de la gente infeliz no tiene motivos para serlo, por lo que me parecen terriblemente injustos con la gente que sí los tiene (que, curiosamente, suelen ser más felices que los primeros).

En fin, que uno puede tener días mejores y peores, pero la felicidad es algo tan genial que no sé como la gente no la adopta ;-).

Paro ya, que como tú te enrollas, haces que me enrolle ;-), con lo poco que me gusta filosofar... :-P

Besicos!

Nacho Cembellin dijo...

Sencillamente alucinante!!!. No me gusta regalar gratuitamente los oidos a nadie pero desde q descubrí tu blog tengo q reconocer q me ha asombrado muy gratamente. Envidio sanamente tus conocimientos y la forma q das uso de ellos. Al contrario q le pasa a Ishtar a mi si me gusta la filosofía y echo de menos q en esta sociedad se use mucho menos de lo q se debiera... por no decir nada. Digamos q la evolución del pensamiento no es tan rápida como si está siendo el camino q recorren las ciencias. Simplemente sea porque realmente nuestro cerebro no está diseñado para descubrir y saber quienes somos y a donde vamos (en boca de Eduardo Punset) sino q estamos diseñados simplemente para sobrevivir.Otra cosa es el empeño en el q nos metemos por intentar entender.

Pero como yo no soy filosofo ni tengo los conocimeintos necesarios para intentar razonar y aportar algo q no hayas aportado ya tú. Me reitero en mi enhorabuena por tu blog.

Javier dijo...

impresionante Clemen

Furacán dijo...

Pues a mi a diferencia de Ishtar no me ha costado nada leer estas cosas :-)), aunque lo cierto es que en lo últimos años he ido quizás derivando a menos científico y más naturalista.
Estoy de acuerdo contigo en tu razonamiento, me gusta tu "filosofía", coincide más o menos con la mía (y mira que como triatletas estamos en los 2 extremos de la distribución normal jejeje).
Dice Isthar que "sin ambición por unos objetivos, no hay mejora, no hay crecimiento". Según mi punto de vista objetivos si hay, tampoco se trata de eso, pero no son tanto extrinsecos (un campeonato, un puesto, un tiempo, ganarle a menganito...) como intrinsecos (autoconocimiento, mejora de tus capacidades, de la técnica, crecimiento personal, experiencia que te llena interiormente, estado de "flow" :-))
Como a mi me falla el don de la palabra no sé expresarlo muy bien y menos en unas pocas líneas. Pero yo que sé, es otro rollo, otra manera de enfocar el deporte y la vida. Admiro mucho a Ishtar y todo lo que ha conseguido pero me parece que su forma de ver el deporte es diferente, ni mejor ni peor, muy válida pero es otra historia.
Me gusta el estoicismo, se parece mucho a ciertos aspectos de las filosofías orientales de las que también soy muy aficcionado. Siempre me ha atraido el concepto que tienen ellos de "do" (vía) aplicado al deporte, explica muy bien lo que quiero expresar. Muchas veces bromeando cuando alguien me preuntaba que deporte hacía le respondía triatlón-do :-)

Saludos!

Ishtar dijo...

Nacho, "quienes sómos, de dónde venimos y a dónde vamos" (eso me recuerda a Siniestro Total, qué tiempos ;-)), ¿crees que se puede encontrar la respuesta a esta pregunta?. Yo no digo que no exista respuesta, sino que no podemos encontrarla por más que la busquemos. La búsqueda de algo que no podremos lograr nunca, puede traducirse en frustración o, lo que casi es peor ;-), en pérdida de tiempo.

Pero es muy muy duro estar en esta vida pensando que todo lo que hacemos se queda aquí, tal cual, cuando nos vayamos, y ya está, o que estamos aquí igual que está una planta o cualquier otro animal. No todo el mundo puede vivir con ese pensamiento. Y es por eso por lo que tienen tanto éxito las religiones, porque al no encontrar respuesta, nos agarramos a las respuestas que otro se ha inventado (en esto coinciden religión y filosofía) y así se vive más tranquilo, porque ya tenemos nuestra respuesta, así que se elimina la ansiedad de la búsqueda de algo "inencontrable". Y, ojo, que a mi me parece fenomenal si la gente es feliz así. Lo malo viene cuando esa gente feliz intenta inclucar su felicidad en el resto de infelices a base de guerras, pero en esto no entro, que ya rozaría la demagogia...

A veces puede ocurrir que entre que piensas en lo que hubo y en lo que habrá te olvidas de lo que hay, y eso es una pena, porque lo que hay es estupendo :-).

Joe, cualquiera diría que he estudiado en un colegio del Opus... ;-)

En cuanto a lo de los objetivos, Furi, efectivamente hablaba de objetivos en el término más amplio de la palabra. No importan cuáles y cómo sean, pero sí considero importante que existan, sean o no tangibles o medibles. Y no hablo de tri, hablo de la vida ;-). Si no puede pasar que la vida pase por ti y ni siquiera seas partícipe de esto, y sería una pena, ¿no?.

¿Véis?, ya me estáis haciendo filosofar... vuelvo a mis tablitas de datos científicos, que eso se me da mucho mejor ;-)

Besicos!

Talin dijo...

Ser Finisher, o cruzar la meta de cualquier prueba, es la guinda sobre el pastel. El pastel es el camino. Un bocado de pastel con su guinda encima es la leche!

Un abrazo

Furacán dijo...

jajaja Ishtar para no gustarte la filosofía filosofas muy bien :-)
Vale estamos de acuerdo en que si queremos algo que no podemos lograr se traduce en frustración. Pero es eso precisamente el problema que le veo a marcarse objetivos, al menos de manera rígida (tampoco hablo sólo del tri sino de la vida) que muchas veces no se pueden cumplir y acabas estrellado.
Para mi la clave es la ha dado Talín (que grande eres Talín, aqui nosotros soltando un rollo y tú en un par de líneas hablando de pasteles la has clavado), si el camino es el objetivo no hay posibilidad de fracaso.
De todas formas, esto demuestra que se puede llegar a un mismo fin (la felicidad) por múltiples caminos ¿no? porque parece que la vida y lo que hacemos, aún tomándonoslo con filosofías diferentes nos llena a los 2 :-)

Un biko campeona.

Anónimo dijo...

Hola.
Sabeis qué os digo.. iba a posicionarme (quizás defendiendo un poquito más la de Ishtar) pero prefiero irme a correr por la casa de campo que hace sol y este año estoy disfrutando de entrenar en grupo entre risas y algún que otro pique sano. Ayer haciendo series íbamos 5 personas entre ellas 4 chicas, para que luego digan que no sabemos entrenar juntas.
Chau.
Cada uno tiene su filosofía de vida, la mía.. ser consecuente y responsable de mis actos y reir todos lo dias.

Anónimo dijo...

Al hilo del asunto que planteais, es entonces mas feliz el que mas tiene o el que menos necesita? El que hace lo que quiere, o el que "clava" su trabajo aunque no sea el que el quisiera aunque sea reconocido y gratificado?

A veces (yo creo e incluso me ha pasado), la "infelicidad" (nadie es infeliz del todo) aparece con un afan de autosuperacion, buscando unos objetivos que estan al límite de las facultades de cada uno, tanto en lo deportivo como en lo personal y a veces pese a que uno sea "infeliz" en un ámbito (llegando incluso a abandonarlo) para poder ser inmensamente feliz en otro, consiguiendo esos resultados buscados y conseguidos con amplia solvencia en el otro ambito que se ha centrado.
Por ello, el tema de la felicidad o no, de la frustacion o no, depende de nuestra personalidad y de como se afronten las cosas y objetivos.
Yo he aprendido (a fuerza incluso de palos q da la vida)a que hay que estar contentos con lo que tenemos pero nunca sin llegar al error del conformismo. Siempre hay que tener nuevas fronteras y objetivos.
Un saludo y felicidades Clemen por tu blog!!!!

Jonny (Aguilas)

diego dijo...

esta claro que yo no te puedo leer por la noche!;-)
ahora , fresquito, despues del desayuno sí.
Interesantisimo el post y llama mucho mi atencion.
Yo si que creo quien soy, de donde vengo y a donde voy. Es facil, lo dificil es aceptarlo. Esta misma pregunta se la haces a un anciano y no tendra reparos en contestar sin ninguna ambigüedad.
Con respecto a si necesitamos mas de lo que tenemos; pues yo creo que lo que tenemos es lo que necesitamos. Que necesitamos menos de lo que tenemos , pues tambien.
Siempre hay dos formas de ver la vida.
Lo que esta claro es que somos unos eternos inconformistas y eso mal canalizado puede llevar a situaciones extremas que siempre son malas.
Caramba Clemente, podria seguir divagando horas, vaya tema! Me lio , me lio y no paro.
Dejo de dar la chapa.
Muy bueno el post.
Diego.

diego dijo...

esta claro que yo no te puedo leer por la noche!;-)
ahora , fresquito, despues del desayuno sí.
Interesantisimo el post y llama mucho mi atencion.
Yo si que creo quien soy, de donde vengo y a donde voy. Es facil, lo dificil es aceptarlo. Esta misma pregunta se la haces a un anciano y no tendra reparos en contestar sin ninguna ambigüedad.
Con respecto a si necesitamos mas de lo que tenemos; pues yo creo que lo que tenemos es lo que necesitamos. Que necesitamos menos de lo que tenemos , pues tambien.
Siempre hay dos formas de ver la vida.
Lo que esta claro es que somos unos eternos inconformistas y eso mal canalizado puede llevar a situaciones extremas que siempre son malas.
Caramba Clemente, podria seguir divagando horas, vaya tema! Me lio , me lio y no paro.
Dejo de dar la chapa.
Muy bueno el post.
Diego.

EDUARDO dijo...

Pues por razones de la vida que no vienen al caso, creo que adopté un intento (porque aun no afiné mi karma, pero lo persigo) de estoicismo propio.
A propósito de momentos musicales de anteriores comentarios, de ausencias de espectativas puntuales creo que el fin es el camino hacia algo, eliminar de esta vida tan contagiada la necesidad superflua y sustituirla por ese paseo de parque, por ese momento de reflexión, acercarnos más a ese estoicismo.
Yo ya sustituí, tal vez por la evidente imposibilidad, mi objetivo de hacer puesto del montón en cualquier du o tri, ahora me llena, como dices, el reunir las furzas necesarias para entrenar hora u hora y pico cada día, degustar el nervisismo (ya ve usted, qué cosas) de ir a la competición, coleccionar la camiseta y la charleta de después ya sin mirar el puesto, ya sólo me ineteresa acabar cansado a más no poder y realmente me jode sólo pensar que me dejé algún esfuerzo extra. Hasta ahí me llegó el estoicismo deportivo pero he empezado a cultivarlo para degustar algún banco en especial del parque que hay detrá de mi casa en el que una puesta de sol de invierno o primavera supera con mucho la satifacción de una tarde compras para cualquier adquisición perfectamente prescindible.
Sí, Clemente, la esencia es el camino y no la meta, al llegar a esta se materializa su efímero valor y nos deja algo vacíos hasta la definición de otra superior, por el camino en muchos casos la ansiedad nos hace perder valores.
Yo tambien soy de ciencias, como Isthar, pero creo reconocer mi interior "de letras" y compatibilizarlo con un concepto más "Clementino Mackernan" de esta vida.

Clemente Alonso McKernan dijo...

Hola a todos. Gracias por los comentarios y perdón por tardar en contestar, mi ordenador está KO y soy un inútil con la informática; ya lo llevaré a arreglar.

Ishtar. Lo primero gracias dobles por lo que te cuesta leer estas cosas. Segundo: creo que tu enfoque no deja de ser final, en vez de causal, en muchos planteamientos, así que es como si habláramos distintos idiomas y no podemos estar del todo de acuerdo. Religión=filosofía es mucho decir. La religión no hay por donde agarrarla. La filosofía se construye con lógica (reconocible), pero puede que no estés de acuerdo con los axiomas de los que parte ("la vida es dolor" p.e.) y por tanto a dónde llega. De todas formas, no sé porque te digo esto, coincido con Furacán, que a tí te va casi tanto filosofar como los números, jaja!

Nacho, se dice que el siglo pasado fue el de los cazadores de genes y que este que disfrutamos será el de los cazadores de cabezas (neurólogos, neurofisiólogos, etc.). Gracias por el cumplido

Furacán, ya nos irás explicando en tu blog cual es la "vía" Ribeiro, jeje. Seguro que algún día nos acabamos atreviendo con las sabidurías orientales, hay mucha carencia de lo que ofrecen en occidente. Seguro que no estamos tan alejados en la campana de Gauss, eh. Recibe un saludo de un Toxo salmantino-malagueño.

Talin, muy bueno, siempre el camino. Aquí en soria, con machado, y en todas partes, dicen que se hace camino al andar.

Anonima, seguro que fuiste a hacer camino.

Jonny, la vida siempre enseña; es lo que tiene caminar. Yo creo que siempre a mejor, aunque parezcamos más tranquilos.

Diego, espero que no sea por resultar excesivamente somnífero (algo sí) y nunca das la chapa, así que líate lo que quieras, que aquí hay barra libre hasta para la disgresión y lo que haga falta.

Eduardo, la charleta de después es de "lo más". Yo soy ateo, pero dudo que la comunión católica, por norma general (con todo el respeto, ojo, eh) haga experimentar el sentimiento de comunión, propiamente dicho, con otros, de la misma forma. muy bueno.

Saludos a todos y gracias otra vez

Triluarca dijo...

Denso, como siempre, e interesante, como casi siempre...

Yo, tambien como siempre, tocare un poco los .....

La letra tan pequeña en blanco sobre fondo oscura es dificil de leer cuando hay tanto texto, lo que me hace leerte en diagonal, y saltandome cosas que luego con más calma sí aprecio.

Clemente Alonso McKernan dijo...

Jaime, en otros post, revisados, sí he visto que podía repasar tanto la puntuación como alguna errata para hacerlo más legible. Recuerda que Soria es un remanso de paz, así que, por favor, no me leas con la prisa de Madrid, verás como no resulta tan tan denso como si me lees con prisa. La letra, grande o pequeña, es la representación del mismo texto, que es el que yo necesito poner, por desgracia parece que excesivo; seguro que tienes una buena pantalla en casa, suficiente para ver bien, ;-). Por lo demás, suponiéndote un sobreesfuerzo, te tengo que agradecer doblemente que sigas leyendo, y ya sabes que puedes decir lo que quieras, que "tocar" no me "tocas" nada... bueno, la gratitud si sigues entrando por aquí de vez en cuando. Saludos!

Triluarca dijo...

Madrid es Madrid, pero mi pareja me ata a esta región. Te leo en pantalla de 12 pulgadas, pero seguire leyendo... No suelo esforzarme por leer lo que no me interesa, por lo que leer tu blog no es un esfuerzo ni un sobreesfuerzo, sino una manera de evadirme de kms, series, watios,,, pero sin alejarme mucho del paraguas que supone que el que escribe sea triatleta...

Un abrazo

Lolo dijo...

Con tu permiso, te enlazo en mi blog. A diferencia de Ishtar, a pesar de ser también de ciencias, me cuesta menos leerme las cuestiones filosóficas que los tochos científicos. Espero que arregles pronto el ordenador para poder seguir disfrutando de tu blog.
Un saludo!

Ruth dijo...

Como dice nacho, alucinante. No quiero piropearte, pero me encanta lo que y cómo escribes.
Yo no te leo como triatleta, seria injusto.
Estoy totalmente de acuerdo contigo en que, hay que disfrutar del mientras y no sólo pensar en el resultado. Yo así me lo planteo. En el plano triatletico, creo que soy de las personas que más entrenan y menos compiten. ¿Por qué? porque me encanta entrenar...
Y en la vida normal, intento disfrutar al maximo de todo, e intentar que mi vida sea lo mas parecido a lo que quiero.
Bueno, que no estamos aqui para hablar de mí. Disfruta de una nostalgia positiva, y de los primeros rayitos de sol que vayan saliendo por Soria.

edecast dijo...

Aunque reciente lector de tu blog agradecerte estas reflexiones y que las compartas al exterior. Sinceramente me parece fantástico (iba a decir el mejor que leo, pero no sé yo si se va a interpretar mal ;-). Si bien es verdad que hay que leerlo con otra situación mental a la que estoy acostumbrado de los blogs de otros triatletas. No significa una “depreciación” de otros blogs. Por poner un ejemplo el blog de Macario es otro de mis “favoritos” http://macariolointenta.blogspot.com/ y aunque no habla de “filosofía”, si que se desprende una clara filosofía de vida del mismo, con la cual también comparto muchas cosas. Lo dicho gracias por tu blog y el tiempo que dedicas a esta compartición en la web 2.0 ;-)

Clemente Alonso McKernan dijo...

Lolo, Ruth, Edecast. Gracias por vuestros comentarios y por los (inmerecidos) piropos. Me parece que a todos los triatletas nos gusta entrenar, si no sería algo complicado hacer esto. Edecast, me quedo con el link y ya iré entrando algo más si un día de estos arreglo mi ordenador y no tengo que ir al cyber de la esquina a que me den el sablazo, que estoy poco o nada internetero últimamente. Gracias otra vez y saludos